Por los Balcanes hasta Albania
Carreteras secundarias, montañas salvajes y pueblos donde todavía se para a hablar con el que llega.

Los Balcanes fueron otro tipo de viaje: distancias más cortas, fronteras cada pocos días y un paisaje de montaña que no se acaba nunca. Bajamos hacia el sur buscando carreteras secundarias y pistas, hasta llegar a Albania, que fue la gran sorpresa.
Montaña por todas partes
Si Marruecos es horizonte, los Balcanes son relieve. Valles profundos, ríos de color turquesa, lagos y cordilleras que se suceden sin descanso. Es territorio ideal para una 4×4 pequeña: carreteras estrechas, pistas forestales y caminos que suben a pastos de altura.


Albania
Albania tiene algo especial para quien viaja como nosotros. Buena parte del país sigue siendo rural, las montañas del norte están entre las más salvajes de Europa y muchas carreteras de montaña se convierten pronto en pistas. Aquí la hospitalidad es casi una ley no escrita: no es raro que alguien te invite a su casa o que aparezca con queso, fruta o un vaso de raki.
Viajar por pistas no va solo de terreno: va de llegar a los sitios a los que no llega casi nadie, y de la gente que vive allí.
Consejos para recorrer la zona en 4×4


- Revisad el seguro: comprobad qué países cubre vuestra carta verde antes de cruzar cada frontera.
- Contad con tiempo en las fronteras, sobre todo en temporada alta.
- Las pistas de montaña pueden cerrarse por nieve o desprendimientos fuera del verano: preguntad localmente.
- La acampada libre tiene normas distintas según el país y la zona (parques nacionales incluidos). Informaos y, ante la duda, pedid permiso.

Iremos publicando la ruta por partes, con los lugares donde dormimos y las pistas que más nos gustaron.

